Tras años y años de ser ignorada por la justicia, Dylan Farrow, la hija adoptiva de Woody Allen y la actriz Mia Farrow, decidió dar su primer entrevista televisiva en televisión para hablar sobre el abuso sexual que sufrió por parte del aclamado director.

La joven de 32 años conversó con Gayle King del programa CBS This Morning y empezó diciendo: “Quiero mostrar mi rostro y contar mi historia”. Luego, trasladándose mentalmente al 4 de agosto de 1992, Farrow detalló el momento en el que Allen (quien ella dijo amar y respetar en ese entonces) abusó de ella: “Fui llevada por mi padre al ático de la casa de mi madre en Connecticut. Me dijo que me recueste sobre mi estómago y que juegue con el tren de juguete de mi hermano que estaba montado ahí. Él se sentó detrás de mí, en la entrada, y cuando estaba jugando con el tren abusó sexualmente de mí… Como la niña de siete años que era, hubiera dicho que tocó mis partes privadas y, de hecho, eso fue lo que dije. Ahora, con 32 años, diría que tocó mis labios vaginales y mi vulva con sus dedos”. Según narró Dylan, en ese momento, su madre había salido de compras y, cuando le contó lo ocurrido, la actriz estaba tan disgustada que ella creía haber hecho algo mal.

Momentos después, la ahora madre de una niña de 16 meses no pudo contener las lágrimas al ver un video de una entrevista de Allen en el que el director negaba los hechos. “Está mintiendo y ha estado mintiendo durante mucho tiempo. Es difícil para mí verlo y escuchar su voz”, dijo Farrow.

Más adelante en la entrevista, Dylan explicó su motivación para realizar salir en televisión nacional:

“Con tanto silencio roto por tanta gente valiente en contra de tanta gente de perfil alto, sentí que era importante añadir mi historia a la de ellos, porque es algo con lo que yo luché durante mucho tiempo. Era trascendental para mí ver esta conversación finalmente traída al ámbito público”.

“Esto ha afectado cada parte de mi vida. Mientras crecía, lo puse a un lado e intenté hacer de cuenta, de convencerme de que esto era algo que, cuando yo siguiera adelante, no necesariamente acarrearía conmigo, pero surgió de todas maneras. Esto impactó todo”, sentenció Farrow.

Por su parte, Woody Allen respondió a la nota de CBS This Morning con un comunicado que reza:

“Cuando este reclamo se realizó por primera vez hace más de 25 años, fue investigado minuciosamente tanto por la Clínica de Abuso Sexual Infantil del Hospital de Yale-New Haven como por el organismo de Bienestar Infantil del Estado de Nueva York. Ambos lo hicieron durante meses e, independientemente, concluyeron que no había habido ningún tipo de abuso. En su lugar, consideraron que una niña vulnerable había sido entrenada por su furiosa madre para contar una historia durante una contenciosa separación.

El hermano mayor de Dylan, Moses, ha dicho que vio a su madre hacer exactamente eso: entrenar sin descanso a Dylan, tratando de hacerle creer que su padre era un peligroso depredador sexual. Parece que funcionó, y, por desgracia, estoy seguro de que Dylan realmente cree en lo que ella dice.

Pero a pesar de que la familia Farrow está usando cínicamente la oportunidad brindada por el movimiento Time’s Up para repetir esta acusación desacreditada, eso no la hace más cierta hoy de lo que fue en el pasado. Nunca molesté a mi hija, tal y como todas las investigaciones determinaron hace un cuarto de siglo”.

Mientras tanto, actrices como Rebecca Hall y Griffin Newman (quienes participaron en A Rainy Day in New York, la más reciente película de Allen que se estrena este año) declararon que nunca más volverían a trabajar con el director noyorquino y, junto con su compañero de rodaje Timothée Chalamet, donarán su sueldo obtenido del largometraje a organizaciones caritativas.

Podés ver la entrevista de CBS This Morning a Dylan Farrow a continuación.