Una fuerte e inesperada decisión tomada por parte de Disney en estos días sorprendió a muchos seguidores de Guardianes de la Galaxia, la exitosa saga de películas que hasta ahora estaba a cargo del cineasta James Gunn. La compañía en cuestión despidió a Gunn a causa de unos tweets emitidos por parte suya entre 2009 y 2012 en los que bromeaba con asuntos como la pedofilia. Tales publicaciones fueron sacadas a la luz el viernes pasado por Jack Posobiec, un político partidario de Donald Trump.

Al conocerse sobre el posterior despido del director, se desató a nivel nacional una gran polémica que terminó convertida en una pelea entre demócratas y republicanos. Lo cierto es que quienes defienden a Gunn argumentan que no solo se trata de mensajes publicados hace años, por los que él pidió disculpas en su momento, sino que además informó a Disney de ello antes de firmar contrato. Por otra parte, también denuncian la doble moral de los partidarios de un mandatario con dichos constantes tan políticamente incorrectos como Trump. Para la muestra, recordemos el video donde decía “I grab women by the pussy”, haciendo referencia a sus supuestas técnicas para seducir mujeres.

Se trata en todo caso de un tema espinoso, pero miles de seguidores del trabajo de Gunn han decidido juntar firmas para solicitar a Disney que vuelva a vincularlo al proyecto. Tal iniciativa liderada por Chandler Edwards ha conseguido el apoyo de más de 36.000 personas en menos de un día. Sobre el asunto, esto comentó el citado fanático:

“Estoy de acuerdo con el hecho de que si una persona dice un montón de tonterías mientras trabaja para un estudio, estos tengan todo el derecho a despedirle ante las posibles controversias. Pero esta situación es muy distinta dado que él emitió esas bromas años antes de trabajar para Disney, además son solo eso, bromas. También pienso que como el mismo Gunn explica son chistes horribles sin gracia, pero aún así son bromas, él no estaba intentando aportar ningún argumento o defender nada, era simplemente un mal intento de ser divertido”.

En cambio, el presidente de Disney, Alan Horn, recalcó que las palabras del cineasta sobre la pederastia son “indefendibles y ofensivas”, y que no van con los valores de su empresa. Falta ver entonces cómo se desarrolla esta situación, sobre todo en vista de que Gunn se encontraba en pleno proceso de creación de la tercera entrega de esta aclamada saga.