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El padrino se ha convertido en una de las trilogías más celebradas sobre mafia italiana, marcada por la dinastía de Don Corleone. Muchos son los que celebran más la parte II que la I, otros dicen que la I es inigualable, pero si hay algo en lo que la mayoría de la crítica ha estado de acuerdo a través de los años, es que la tercera parte de la historia es la más floja.

El film vio la luz en 1990, es decir, dieciocho años después que la primera y decepcionó a miles de fans. Recientemente ha resurgido una entrevista de 2001 en Inside the Actors Studio with James Lipton, en la que podríamos encontrar la razón de la inferioridad de este film con respecto al resto de la saga: Coppola habría dicho que la realización de El Padrino III fue pura y exclusivamente por una razón económica.

“Estábamos quebrados. Tenés que darte cuenta de que algunas de estas películas de las que hablamos: Apocalypse Now e incluso la saga de El Padrino, están muy bien consideradas pero en su momento no lo fueron tanto”, decía el director estadounidense en la entrevista. Y continúa:

“A alguna gente le gustaban, a otra no. Y en ese tiempo, yo no sabía para dónde ir, había tenido tantas aventuras y finalmente Frank Mancuso (ex jefe de los estudios Paramount) vino y me dijo: ‘¿Harías El Padrino parte III’? Pensé en ello y me di cuenta que podía hacer un trato que nos ponga a andar de nuevo. Empecé a sentir que se lo debía a mi esposa, hacer algo de dinero y separarlo para ella, preservar su casa y elegí hacerlo.”

Si pensábamos que detrás de la famosa saga había un concepto que necesitaba de la existencia de las tres partes, pues no es así. Ahora la debilidad de la tercera tiene una explicación lógica, fue creada pura y exclusivamente para llevar el pan a la mesa.