Compartir

El 2017 fue como un año de gran empoderamiento para las mujeres de la industria cinematográfica en Hollywood. Tras las múltiples denuncias de acoso sexual al productor Harvey Weinstein y la gran cantidad de señalamientos posteriores a diferentes estrellas del ambiente tanto por abuso como por acoso, cada vez son más las actrices que salen a referirse a este tema u otros similares.

Esta vez, la que alzó la voz en favor del género femenino fue Keira Knightley. En los días previos al estreno en el Sundance Film Festival de su nueva biopic sobre la escritora Sidonie- Gabrielle Colette titulada Colette, la actriz inglesa se sentó a conversar con Brent Lang del medio Variety.

En dicho diálogo, Knightley, quien trabajó con Weinstein y confesó nunca haber sido víctima de un abuso y no conocer lo que estaba pasando en el ambiente, sí admitió sentirse acosada en reiteradas ocasiones en su vida cotidiana:

“Tengo la suerte de que nunca he sido abusada sexualmente ni acosada profesionalmente en un set de filmación, pero en mi vida personal, cuando estuve en bares, puedo contar cuatro veces en las que he sido, lo que yo llamaría, acosada de menor medida”.

La joven de 32 años luego agregó:

“Creo que todas han luchado contra su gran cantidad de monstruos. No son sólo las actrices. También las maestras, las abogadas. No estoy hablando de violación, sino de las personas a las que han agarrado en pubs o a las que les han tocado los senos alguien que no conocían, o de aquellas que ha tenido a alguien metiéndole la mano en la pollera”.

Por otro lado y con la intención de revalorizar la figura de la mujer, la nacida en Teddington, al sudoeste de Londres, contó por qué ha realizado tantos films de época:

“Con el auge de Netflix y Amazon estamos viendo algunos personajes femeninos fuertes e historias de mujeres en los servicios de streaming. […] Yo no hago películas basadas en nuestros días porque los personajes femeninos casi siempre acaban violados. Siempre encuentro algo desagradable en el modo en el que las mujeres son representadas, mientras que siempre he encontrado inspiradores los personajes que me han ofrecido en obras históricas”.

A pesar de su visión sobre la industria y la manera en la que se cuentan las historias, Knightley reconoce que hay avances en cuanto a este tema:

“Ha habido alguna mejora. De repente me envían guiones con mujeres actuales que no son violadas en las primeras cinco páginas y no están simplemente ahí para ser la cariñosa novia o esposa”.