El viernes 14 de abril, Kendrick Lamar presentó el cuarto álbum de estudio de su carrera, DAMN., y casi inmediatamente empezaron a surgir rumores alrededor del sucesor de To Pimp A Butterfly en internet.

Una de las teorías ideadas por los fans estaba fuertemente ligada a la Semana Santa (el LP salió a la venta el viernes santo) y la muerte y resurrección de Jesús. Las mentes creativas sostenían que, así como el Mesías falleció para volver a la vida tres días más tarde, Kendrick, quien es “asesinado” al final de DAMN., iba a “resucitar” el domingo siguiente lanzando un nuevo disco supuestamente titulado NATION.

Para tristeza de los fanáticos del rapero de Compton, pasaron 72 horas y ese álbum físico nunca vio la luz, aunque no todo terminó ahí. Con el correr del tiempo, los seguidores de Lamar cayeron en la cuenta de que, en realidad, sí había otro proyecto del líder de Top Dawg Entertainment, pero que no necesitaban ir a una disquería o poner el número de sus tarjetas de crédito en iTunes para conseguirlo, sino que simplemente debían reproducir DAMN. al revés, es decir, empezando por el último track hasta llegar al primero.

Esta, al igual que muchas otras teorías, quedó dando vueltas en la World Wide Web para transformarse en una simple leyenda urbana sobre la que ningún miembro de TDE hizo alguna declaración.

Luego de cuatro meses, el silencio sobre este tema finalizó ayer, cuando en una entrevista con MTV News para dialogar sobre su performance y sus siete nominaciones a los Video Music Awards del próximo domingo (entre las que se destacan Artista del Año y Video del Año por el clip de “HUMBLE.”), el mismísimo Kendrick habló sobre la dualidad de DAMN. y los diferentes significados del LP según cómo se lo reproduzca.

Consultado por la corresponsal Gabrielle Wilson sobre si conocía las teorías de sus seguidores y si había planeado todo desde el inicio, el rapero de 30 años respondió:

“Definitivamente. Mis fans saben que mis discos son bastante intrincados, que siempre hay muchos detalles, pero generalmente tienen buen oído para resolver qué es lo que está pasando. Creo que a la semana de haber salido el álbum se dieron cuenta de que podía ser escuchado al revés, que narra una historia completa y que incluso el ritmo es mejor. Es uno de mis ritmos y tempos favoritos dentro del disco. Así que ellos están en la cima del juego y es algo que definitivamente (mi equipo y yo) premeditamos mientras estábamos en el estudio”.

Tras evacuar esas primeras dudas, Wilson hizo la pregunta obligada: ¿cómo cambia la historia al ser reproducida en diferentes direcciones?, a lo que Lamar contestó:

“No creo que la historia cambie necesariamente. Creo que lo que cambia es el sentimiento. La sensación inicial al escuchar de principio a fin es esa agresión, esa actitud. Ya sabés, ‘DNA.’ y mostrar quién soy realmente. Si lo escuchás desde el final, es casi la dualidad y el contraste del intrincado Kendrick Lamar. Ambas piezas son quien soy yo”.

Podés ver la entrevista completa a continuación: