Morrissey – Foto: OCESA / Lulu Urdapilleta

Parece que cada vez que Morrissey habla con la prensa es para enojar a sus fans. Es cierto que la ideología de nuestros ídolos muchas veces no impide que sus canciones nos sigan gustando pero sí que nos cuestionemos muchas cosas y nos desilusionemos. El cantante ya había hecho controversiales declaraciones en torno a las acusaciones hacia Kevin Spacey y Harvey Weinstein, opinando que la prensa estaba siendo demasiado dura con ellos y dudando del testimonio de la víctima.

Esta vez, el ex Smiths arremetió directamente contra el feminismo moderno en diálogo con el medio chileno La tercera:

“Descubrí el feminismo cuando tenía 14 años. Por ese entonces era la respuesta para todo, porque liberó a todas las personas, no solo a las mujeres. Leí And Jill Came Tumbling After (Judith Stacey), The Female Eunuch (Germaine Greer), Women and Madness (Phyllis Chesler) y cambiaron mi punto de vista. El feminismo moderno no es lo mismo porque parece aspirar a ‘lo que sea que hagan los hombres’, y eso parece ser suficiente. Por lo tanto, se convierte en un gran éxito, por ejemplo, el poder tener un equipo femenino de fútbol o a un grupo de niñas integradas en un club de boy scouts. El objetivo original del feminismo era avanzar hacia a un plano intelectual superior, pero ahora solo parece querer ocupar posiciones masculinas y recibir agresión masculina. No ayuda a nuestras sociedades y, más bien al contrario, hace que el masculinismo tome represalias. Las líderes femeninas en Alemania y el Reino Unido han hecho un desastre de esos países, y esto tampoco ayuda al feminismo moderno. En todos los asuntos lo que le pido a la gente es que piense por sí misma. Recopilá tu propio material y llegarás a tus propias conclusiones. Es fácil. ¡Simplemente dejá de ver las noticias!”

Aparentemente, Morrissey ha quedado un poco atrás en cuanto a los tiempos que corren, sin entender las verdaderas bases del feminismo, sobre todo cuando apunta al caduco concepto de “ocupar posiciones masculinas”.

En el marco de su próxima visita a Chile (“Para mí siempre es fantástico ir a Chile. Siento que allá soy valorado como un artista serio, más que como un simple entretenimiento para los medios de comunicación”), el cantante de 59 años arremetió sobre varios temas más, apuntando por ejemplo, sobre la “censura” que sufre de parte de la izquierda británica, tildando al gobierno como “Gran Bretaña Soviética”:

“Es difícil en Inglaterra, donde toda la prensa escrita está controlada por la izquierda, que no quiere un debate abierto o una opinión distinta. La izquierda es de mente cerrada y trabaja muy duro para mantener una cultura de la negación. Si no estás de acuerdo con la izquierda, eres masacrado en la prensa por ser un fanático racista, tu público es ridiculizado y se hacen todos los esfuerzos para silenciarte. Si cuestionás el Islam o la multiculturalidad, la radio de la BBC no reproducirá tu música porque el Islam es ahora una ideología dominante en el Reino Unido. (…) Esta es la Gran Bretaña soviética, es muy real, y es un problema demasiado grande para hacerse cargo”.

Cuando el cantante fue preguntado sobre el papel de la música en el panorama actual, tampoco fue optimista:

“Estamos muy cerrados y creo que recurrimos a la música para descubrir quién o qué somos. La música nos dice cómo escapar de ciertas cosas. No cambia el mundo, porque las canciones son como flechas de arte y no pueden realmente competir con el espectáculo tonto de la guerra, el dinero y la violencia política… que es lo que hace que el mundo gire. Las canciones mitigan el trauma de… simplemente estar vivo”.