Este martes falleció Hugo Santiago, uno de los directores más emblemáticos del cine nacional. Radicado en Francia pero aún así más porteño que cualquiera; su película Invasión (1969) retrata una ciudad parecida a Buenos Aires, pero con el nombre de Aquilea. El guión de esta película fue escrito por Borges y Bioy Casares, que no es ningún detalle menor.

Hugo Santiago fue un director con una mirada muy particular sobre el cine, que atravesó gran parte de los movimientos cinematográficos que se gestaban en otras partes durante mucho tiempo. Vio movimientos radicales de la imagen pasar por delante de sus ojos sin dejar de ser contemporáneos. Empezó siendo discípulo de Robert Bresson y participó del rodaje en El proceso de Juana de Arco. Se fue de Buenos Aires siendo muy joven, gracias a una beca universitaria pero jamás olvidó su tierra y eso lo plasmó en su cine.

Invasión es su película más importante y una de las pocas que filmó en el país. La película quedó elegida en la Quincena de los Realizadores del Festival de Cannes. Habiendo pasado por el Mayo del 68, París tenía una revuelta ideológica y el cine tomaba más poder. Retrata a Aquilea, una ciudad tomada por invasores, muchos hasta la consideraron una película que insinuó la dictadura que vino años después. Una película que es arriesgada en todo tipo de puntos de vista, desde lo que trata hasta cómo se lo trata. Hugo Santiago era muy detallista en cuestiones técnicas y en todas sus películas hay un énfasis en la forma sin dejar atrás el hecho de contar una historia. En Invasión hay un extrañamiento del espacio: Buenos Aires es Aquilea, el Estadio de Boca una especie de cuartel y la costanera el escenario ideal para una película de ciencia ficción con tintes del policial.

Varios años después, en 1986, Hugo Santiago filma la segunda parte de Invasión, llamada Las veredas de Saturno. Una película filmada en París, pero a través de los ojos del exilio por la dictadura militar. El guion de esta secuela fue escrito por otra gran figura de la literatura argentina, Juan José Saer. Si bien la gran mayoría de las películas de este director no fueron filmadas en Argentina, porque también su filmografía cuenta varias películas francesas que son otras extrañas joyas cinematográficas hasta una con Catherine Deneuve y otros varios telefilms, Hugo Santiago volvió al país a filmar su última película llamada El Cielo del Centauro, con guión de Mariano Llinás. Fue la película apertura en el BAFICI 2015.

Hugo Santiago murió en París, muy alejado de su Aquilea, pero dejó un legado en la historia del cine. Un director que rompió barreras entre lo intelectual y el entretenimiento. Una mirada que no va a dejar de ser estudiada por todo el cine que le siguió y va a tenerlo presente. Existía la idea de filmar la tercer parte de Invasión que se iba a llamar justamente Adiós. Sus películas ahora son parte de lo que él siempre bien llamó “la resistencia”.