Pete Doherty, el escandaloso frontman de los Libertines admitió haber estado en una escena delictiva en Alemania, pero desmiente que haya robado algo.

El hecho ocurrió el martes pasado en la ciudad de Regensburg, cuando una mujer reportó que tres hombres estaban actuando sospechosamente fuera de una disquería que estaba cerrada. Uno de los muchachos irrumpió en el local y se llevó una guitarra y varios discos.

Identificó a Pete, quien admitió haber estado ahí pero niega haber robado algo. Por eso, la policía dijo que hay “sospechosos famosos” en el caso, asique Pete tendrá que prestar declaración.

Doherty se encuentra en Alemania porque está filmado una película, Confession d’un Enfant du Siecle en la que también trabaja Charlotte Gainsbourg.