Foto: Matías Altbach

Pasaron 9 años desde aquel 24 de marzo en el Club Ciudad de Buenos Aires, cuando llegaron por primera vez a Argentina con In Rainbows y dejaron un show memorable. A Thom Yorke el paso de los años le sienta bien: está con la voz intacta y mucho más relajado. Desde lo musical, en vivo es mucho más tranquilo, hay menos baile y más emoción. La nueva propuesta, con la que llegan el 14 de abril, tiene localidades agotadas por primera vez en Sudamérica. Y como el disco que presentan, A Moon Shaped Pool, es una flecha que va directa al alma y corazón.

Daydreaming” es la apertura de una lista que varía entre 20 y 25 canciones según el lugar donde se presenten. Entre las sorpresas, hay temas que rescatan que rara vez sonaron en vivo y vienen a saldar una deuda con su público. Una de ellas es “Lucky“, una de las tantas joyas de OK Computer. Está casi al principio de la primera parte.

La estructura no varía mucho del show anterior. Una gran primera parte de más de una hora y media; luego dos bloques de bises: uno extenso de media hora aproximadamente y otro más acotado de uno o dos temas para el cierre.

Foto: Matías Altbach

Convive muy bien el disco nuevo con el repertorio clásico. Se ensambla naturalmente, suena natural escuchar “Ful Stop” seguido de “15 Step“. Hay que conocer la banda para entender por qué uno de los momentos más festejados y de mayor emoción es cuando suenan juntas “Myxomatosis” y “Airbag“. No hay concesiones: es un show de la banda para su público, no hay tiempo para ponerse hiteros, ni tocar “una que nos sepamos todos”. Los que pretenden escuchar “Creep” se van a quedar con las ganas, está fuera de la lista y las probabilidades de que suene son casi nulas. Una sola vez la tocaron en esta gira.

Visualmente es un show elegante. El trabajo de visuales, acompañado por un gran juego de luces, sigue siendo impactante; es arte en sí mismo.

Radiohead en vivo es una experiencia única e irrepetible, una vivencia sonora y visual difícil de olvidar. Hay que dejarse llevar por la música y las visuales, como bien dice el final con “Karma Police“: “This is what you’ll get“.