Durante la década de los 90’s, Rage Against The Machine fue uno de los conjuntos más comprometidos con el activismo político en Estados Unidos y, por qué no, en el mundo.

Lamentablemente para sus fanáticos, los integrantes del cuarteto de Los Ángeles comenzaron el nuevo milenio anunciando la decisión de que tomarían caminos distintos tras cuatro discos de estudio juntos.

Años más tarde, los destinos de Zack de la Rocha, Tom Morello, Tim Commerford y Brad Wilk harían que el grupo volviera a compartir escenario y agotar fechas entre 2007 y 2011, año en el que la banda volvió a bajar la persiana en la misma ciudad donde todo había comenzado dos décadas atrás: LA.

Recientemente, a siete años del último show de Rage, Morello pasó por It’s Electric, el programa que Lars Ulrich conduce para Beats 1, y habló sobre las causa que motivaron a la primera separación del grupo.

“Me pondré a mí en primer lugar. Fue una falta de madurez emocional para poder tratarnos como personas”, dijo Morello.

“Tuvimos visión política y los shows nunca sufrieron, pero simplemente no pudimos ponernos de acuerdo en cosas y esos sentimientos desenterrados que hicieron difícil el hacer discos”.

“Creo que hubo visiones distintas sobre cómo debían ser las cosas y sentimientos contrapuestos sobre cómo era estar en la banda con los que no lidiamos”, añadió el guitarrista.

Acto seguido, el actual integrante de Prophets of Rage, siguió:

“Mi versión del grupo era: ‘Hagamos un disco cada seis meses. Seamos los Led Zeppelin políticos, derroquemos al gobierno y hagamos los mejores álbums que alguien haya hecho jamás… para el miércoles, ¡vamos!”

“En esa búsqueda, no siempre fui sensible a las necesidades emocionales de los miembros de mi banda. Y todos tienen su rol en el tema, pero ahí es donde contribuí al caos que finalmente terminó con el grupo. Pero diré esto, mi versión del vaso medio lleno es: para una banda que tenía elementos extremadamente combustibles, el poder haber hecho cuatro discos, el poder haber tocado los shows que hicimos, creo que es un milagro”, remarcó el nacido en Harlem.

Más adelante en el conversación, luego de elogiar a Zack de la Rocha (“es un liricista brillante”) y reconocer su gran química “única” con Wilk y Commerford tanto arriba como abajo del escenario, Morello reconoció que hubo “cero chances” de un nuevo disco de Rage Against The Machine durante su regreso entre 2007 y 2011.

“Cuando nos reunimos en 2007, lo pasamos muy bien, nos divertimos en el escenario y fuera de él, jugábamos al ping-pong, salíamos. Para mí, se sentía que había mucha camaradería, pero una de las cosas que ayudó fue que sacamos de la mesa todo lo que había sido controversial antes: escribir música, hacer entrevistas, tener un manager. Todo eso”.

“Pensamos: ‘No vamos a hacer esas cosas’. Vamos a realizar shows, ser capaces de mirarnos a los ojos y pasar un buen rato, y no alguna de las cosas que generaron controversia”, sentenció el músico de 54 años.

Podés ver la entrevista completa a continuación. El mencionado momento comienza en el minuto 14:15.