En la tarde del domingo pasado, en la segunda fecha del Personal Fest de este año, los estadounidenses brindaron un reconfortante show con un importante repertorio.

Eran las 18.20 de la tarde, la tarde de un domingo donde el calor era lo que más se sentía, corrijo: se sufría. Previamente en el escenario Motorola Little Boots había cerrado un enérgico show frente a no muchos espectadores que buscaban sin cesar un poco de sombra. Pero cuando empezó el show de Clap Your Hands Say Yeah nada importó. El calor se transformó de inmediato en un factor soslayable.

Siendo uno de los shows más importantes que se esperaban para esa tarde, los CYHSY se adueñaron del escenario Personal Fest 2012 desde la primera canción: “Satan Said Dance”. Estábamos en el infierno, el sol así lo hacía sentir, pero había que bailar y por eso nada importó, el público se encendió inmediatamente.

Un simpático Alec Ounsworth, tan singular como aparenta ser, se dirigió a la gente y les aconsejó que se hidraten mucho. Todos respondieron con sonrisas, el factor climático había sido olvidado en el momento en que empezaron a sonar los hits de su disco debút. Esas clásicas canciones que posicionaron a Clap Your Hands Say Yeah como uno de los máximos exponentes del indie fueron imprescindibles y llevaron al show a un estado de plenitud y goce absolutos.

Con muy pocos temas de sus últimos dos discos: Some Loud Thunder e Hysterical, el protagonista principal del show fue claramente el disco homónimo de la banda: “The Skin of My Yellow Country Teeth” , “Is this Love?” , “Gimme Some Salt” , “Let the Cool Goddess Rust Away”, “Over and Over Again” , “Heavy Metal” y el cierre con “Upon This Tidal Wave Of Young Blood” fueron las encargadas de entregarle a ese pequeño público una experiencia única y completamente satisfactoria, propia de una banda de su impronta.