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Entre calles empedradas iluminadas con faroles y edificios históricos del barrio de San Telmo, el moderno boliche MOD cierra sus puertas con capacidad colmada para recibir a un nuevo amante de la ciudad de Buenos Aires. A las 21.30 del viernes 21 de octubre, con botella y cigarrillo en mano, Pete Doherty hace su aparición en el pequeño escenario para dar un show que navegará por las distintas facetas de su carrera.

Sin apuros despliega un amplio y poderoso repertorio en las dos íntimas horas de su acústico, explorando su historia desde The Libertines (“Tell the King“, “Music When the Lights Go Out“, “Can’t Stand Me Now“, “What Katie Did“, “Gunga Din“, “Death On the Stairs” y “Don’t Look Back Into the Sun“, con la que cierra el concierto entre papelitos y guitarra revoleada) hasta su carrera solista (“Arcady“, “Last of the English Roses“, “Sheepskin Tearaway“, “For Lovers“). Le cede un amplio lugar a los Babyshambles (“Killamangiro“, “There She Goes“, “Albion“, “UnBiloTitled” ft. una polémica fan en el escenario, “Lost Art of Murder“, “Delivery“, “Carry On Up the Morning” y la celebradísima y furiosa “Fuck Forever“) para todos aquellos que pensaron que jamás escucharían sus temas en vivo y los corean con pasión. Se las arregla para tocar la guitarra y la armónica a la vez, y en ocasiones lo acompaña con gracia en este último instrumento su novia, la cineasta francesa Katia De Vidas.

Foto: Lila Abente
Foto: Lila Abente

Entre canciones intercala su nuevo hit, “¡Libertines va a salir campeón!” con ovaciones y aplausos de su hinchada salvaje que se caracteriza por su desenfrenada euforia. Pete Doherty ya es casi toda una figura de culto. Su talento se puede apreciar mejor en este formato cálido, íntimo y descontracturado, que también da lugar a la improvisación. Alguien le grita “Peter, I wanna be your dog!” y como reacción desplega el mítico tema de The Stooges que una semana atrás sonaba, en el mismo horario, en el BUE. De aquel festival que lo trajo a nuestro país también toma “West End Girls” de los Pet Shop Boys. El homenaje a otros artistas no termina ahí: Hace un cover de Neil Young con “Out On the Weekend” y tararea los primeros versos de “She Loves You” de The Beatles.

El compositor inglés tiene algo de melancolía en su mirada, pero también de aprendizaje. Los destellos de las duras batallas que lo atravesaron se hacen presentes en pequeños gestos que denotan su verdadero esfuerzo por llevar una existencia más tranquila. Entre canción y canción, se toma su tiempo para tipear -¿el setlist, quizás?- en una pequeña máquina de escribir ubicada en un escritorio sobre el escenario, lo que le da un tinte de poeta del siglo pasado, algo así como un beatnik de la pandilla de Jack Kerouac (salvando las distancias). Pierde su púa y la busca en el suelo, toma su bebida, reconoce a algunos fans y recibe sus regalos, charla con la gente y se dedica a disfrutar de la velada, reversionando a su modo cada pieza elegida, intercalando entre lo rockero siempre presente pero también lo sentimental. Es su amor inagotable por la música lo que después de todo le sigue enseñando a enamorarse de las pequeñas cosas de la vida. Para Pete Doherty, el mundo es un eterno patio de juegos, y ese aire casi infantil que emana con sus 37 años hace de su show una experiencia completamente impredecible.

Foto principal: Lila Abente