Sábado 4 de junio

El Primavera Sound es como un bucle. Durante varios días nuestra vida se convierte en conciertos y dormir, hasta tal punto en que ya no sabes ni en qué día te encuentras. El desmesurado tamaño del evento hace que sea difícil ver los conciertos de primera hora si el día anterior terminaste tarde. Por eso el sábado logramos al menos llegar al Fòrum puntuales para Wild Nothing. Tocaron a las 18:00hs en el escenario Heineken, que horas más tarde sería pisado por PJ Harvey.

Pero vamos por partes. La banda de Jack Tatum ha ido evolucionando sabiamente en su todavía corta pero muy correcta carrera. Parece que fue ayer cuando los vimos en el Primavera Club de 2010, año que vio la luz su primer LP, Gemini. Aquí estaban, 6 años y 3 LPs después, en el escenario más grande del festival más importante de la ciudad. Tatum había formado parte de Jack And The Whale y Facepaint, por lo que su trayectoria es algo más larga. Los de Virginia fueron el mejor de los aperitivos para la tarde-noche que se avecinaba.

El show de Brian Wilson se salvó por los temas más laureados de los Beach Boys, como “Surfin’ USA“, “Fun, Fun, Fun” o “Good Vibrations“. Venía a tocar Pet Sounds, y lo cierto es que hubo fragmentos algo tediosos. Pero la veraniega música del septuagenario y su compañero en The Beach Boys, Al Jardine, hicieron al público venirse arriba con un nostálgico show.

Brian Wilson - Fotografía: Matías Altbach
Brian Wilson – Fotografía: Matías Altbach

Mientras Los Chichos, la rara avis de este año en el line-up del festival, se daban un baño de multitudes en el Adidas Original, nosotros, más fieles al estilo clásico del festival, disfrutamos de Deerhunter. Diez prolíficos años avalan a los de Atlanta, cuyo líder, Bradford Cox, supo manejar a la perfección el concierto. Ataviado al estilo sureño, sombrero incluido, repasó su trayectoria con temas nuevos como “Rainwater Cassette Exchange“, y otros ya clásicos como la maravillosa “Agoraphobia” o “Helicopter“. Canela de la buena.

Deerhunter - Fotografía: Matías Altbach
Deerhunter – Fotografía: Matías Altbach

Y entonces llegó ELLA, la reina, la diva PJ Harvey. Escoltada por un ejército de virtuosos encabezado por John Parish, salió PJ al escenario. Apareció armada con un saxo, el que introcude los primeros acordes de “Chain of Keys“. Es este uno de los cortes de su nuevo The Hope Six Demolition Project. Para este trabajo ha recuperado los metales, instrumentos que tenía arrinconados desde hace algún tiempo. Un trabajo que además, se grabó en la Somerset House de Londres, en sesiones abiertas al público. Hace 5 años, PJ presentó Let England Shake en este mismo festival. En aquella ocasión vestida de blanco y con predominio de los instrumentos de cuerda. En 2016 sin embargo, se refugió en el elegante negro. Y la cámara, como siempre, se enamoró de ella. Muy destacables fueron “The Ministry of Defence” y “The Community of Hope“, también del nuevo LP. La audiencia se revolucionó con “Let England Shake“. Aunque el último disco fue predominante en el setlist, PJ se dejó querer con sus temazos clásicos “To Bring You My Love” y “Down by the Water“.

Tras la diosa pasamos a los ángeles Sigur Rós. Del escenario Heineken pasamos al H&M. En la oscuridad comenzaron a lucir los espectaculares visuales que acompañan las actuaciones de los islandeses. Espectáculo envolvente que nos emocionó con “Glósoli“, “E-Bow“, “Festival” o “Popplagið“. La audiencia atendió paralizada, con los corazones encogidos ante el sentimiento con el que canta Jón (Jónsi) Þór Birgisson, y con los sonidos que son capaces de crear. No hace falta entender las letras. Y esa es su magia. Por cierto, no tocaron “Hoppípolla“, pero ya no les hace falta.

Tras la paz y la calma que nos insuflaron los islandeses, llegó la guerra de Ty Segall and The Muggers, el enésimo proyecto del rubio más travieso de California. Ya sea revisitando a T-Rex, apaleando la batería en Fuzz o liándola parda con GØGGS, Ty brilla con luz propia. Emotional Muggers es el nombre del LP de la última locura. Mikal Cronin y King Tuff, otros que ya han pasado por el Primavera, le acompañan en este proyecto en el que todos se convierten en una pandilla ruidosa y alborotadora. Y además de un monstruo de la música, Ty es un tío enrollado, que en el Primavera Sound rompió una lanza en favor de los fotógrafos del foso y luchó con la organización para tocar un bis. Grande.

Ty Segall - Fotografía: Matías Altbach
Ty Segall – Fotografía: Matías Altbach

Roosevelt y Dj Coco nos hicieron bailar hasta altas horas de la noche de un sábado que no queríamos que llegara a su fin.

*Lo mejor del sábado: Sin duda el concierto de Ty Segall. Ty se lanzó sobre las masas, se restregó y se dejó querer por el público. En ese contexto tuvo lugar el momento estelar de Manny, el espontáneo del público al que Ty Segall se le ocurrió dejar el micrófono. Cantó desde la primera fila y en el escenario. Casi se convierte en uno más. El chico solventó el apuro con bastante dignidad y cayó en gracia.

Domingo 5 de junio

Este año hicimos pleno. El domingo cerramos con un puñado de conciertos en el Primavera al Raval y en la Sala Apolo, entre los que destacó el esperado concierto de Mudhoney. Supervivientes de la escena de Seattle de los noventa, no han parado de producir y sobre el escenario nos trasladaron directamente 20 años atrás. Están en plena forma y pusieron al público a sus pies literalmente. Mark Arm en especial. Derrocharon energía a raudales con “Inside Job“, “In ‘N’ Out of Grace” y por supuesto “Touch Me I’m Sick“.

Los conciertos de Black Lips suelen tener el mismo denominador común: la diversión. En esta ocasión, además de sus gamberradas varias (derroche de papel higiénico incluido, que tiraban al público como si no hubiera mañana) contó con una pedida de mano sobre el escenario presentada por ellos mismos. Tan animada estaba la gente que siguieron tocando más allá del setlist previsto.

Nos despedimos del Primavera Sound 2016 a en La [2] de Apolo. Primero con los esotéricos †††, oscuros abanderados del post-punk más underground de la escena barcelonesa. Tras ellos Wind Atlas, en la línea oscura pero con toques góticos. En la sala grande, Univers primero y de nuevo Ty Segall and The Muggers, volvían a ponerlo todo patas arriba. Igual que repetían The Avalanches.

Y esto es todo lo que dio de si para nosotros un Primavera en el que nos habría gustado ver a Shellac, Dinosaur Jr., Savages, Cass McCombs, Tame Impala, Royal Headache, Thee Oh Sees, Tortoise, Sheer Mag, y un larguísimo etcétera. Porque hay tantos Primaveras como uno quiera. Como en la vida, siempre hay que elegir.

No se puede terminar esta crónica sin destacar que el PrimaveraPro, el encuentro de profesionales de la industria musical, saldó su séptima edición con una asistencia final de 3.581 profesionales acreditados, procedentes de 54 países, que del 1 al 5 de junio debatieron en Barcelona acerca del presente y futuro de la industria musical.