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Llegué el viernes 14 de octubre al Polideportivo platense, fue allí en donde comenzó el viaje. El primer abrazo de bienvenida lo dio Army of Dub en su ritmo grave. Habían skaters y cámaras por todos lados, un chico pintaba un mural en la pared, los Coolhunters empezaban su tour pescando looks con la mirada, la gente se tendían en la pasto, comían una hamburguesa vegetariana o un pancho, ojeaban el programa en los folletos y en la aplicación de TRImarchi, se escuchaban risas ansiosas y especulaciones sobre el tan esperado evento, cientos de hashtags #TMDG16 empezaron a surgir en la red.

Foto: Santiago Vellini
Foto: Santiago Vellini / Federica Gonzalez

Sonó la primer campana y nos dirigimos rápido a buscar el túnel que nos llevaría al otro universo, esa caverna pixelada que nos absorbería por tres días enteros. Sentía que estaba por asistir a mi primer día de Hogwarts.

Aparecieron el escenario Pablo y Seba, recibiéndonos con palabras cálidas y sinceras. Y en un abrir y cerrar de ojos llegó la avalancha de información, que hoy, una semana después, la mayoría aún seguimos digiriendo.

Coco Cerrella

Coco Cerrella es un diseñador gráfico argentino que ha trabajado con American Express, Fútbol Club Barcelona, Coca Cola, entre muchos otros clientes importantes e internacionales. Si bien Coco alcanzó el tan deseado “éxito”, en TRImarchi nos comparte que su más valorado aprendizaje y mayor triunfo lo gana día a día enseñando diseño desde hace cuatro años en la cárcel.

Nos relata que en aquel lugar tan oscuro como lo es la cárcel de Devoto, aún se cuela la luz por la grieta del CUD (programa de Educación en Cárceles UBA XXII). Nos comparte las estadísticas que detallan que la mayoría de presos que ingresa al CUD no vuelven a cometer actos violentos. Recuerda una de las frases que aparece en las paredes del CUD: “El que abre los ojos al conocimiento jamás querrá dormir”.

Coco narra su trayectoria en una forma muy íntima. Nos comparte anécdotas conmovedoras sobre el vínculo que generó con los presos y los proyectos que nacieron a partir de ello. Entre estos cabe mencionar, Esquina Libertad, una cooperativa de diseño que él asesora, fundada por ex prisioneros para ganarse la vida después de la cárcel.

Coco les ha abierto una ventana a los presos y a nosotros. Nos enseña sobre la compasión, hace que reflexionemos sobre cómo un preso puede decir cosas más lúcidas, armar textos más poéticos, dibujar y diseñar algo más consciente que nosotros a veces. Según él, muchos, padecemos y sobretodo en el oficio del diseño, “un vicio a las formas y no al contenido”.

También nos confiesa sus momentos de epifanías y sus momentos mundanos, desde el día en que dibujó un logo en el vapor del vidrio en la ducha hasta el día en que creó el afiche crítico sobre CNN comiendo un choripán.

Coco Cerrella es la persona ideal para comenzar el ritual TRImarchi, para adentrarnos en ese plano “sentipensante” del que hablaba Galeano. Nos revela la importancia de aprender a transmitir los mensajes propios. Nos presenta su filosofía a través de lo que él nombra “momento semilla”, nos cuestiona sobre el diálogo, “la decisión y el compromiso gráfico”.

Coco Cerella - Foto: Saniago Vilella
Coco Cerrella – Foto: Santiago Vellini

Taquito Jocoque

Taquito Jocoque es el nombre con el que Roxy firma y es también uno de los proyectos seleccionados para este TRImarchi 2016. Roxy empezó interviniendo ropa y lo continua haciendo, también interviene tazas y a la comida les pone una smiley.

Lo más lindo es cuando dice: “Creo que cuando piensas algo y sientes algo, aunque vayas a fracasar, tienes que hacerlo”.

Ella se viste como dibuja, dibuja como come, come como vive, vive como es. Exterioriza su mundo, llena todo su entorno de adornos. Taquito Jocoque es alma del kitsch.

Taquito Jocoque - Foto: Santiago Vellini
Taquito Jocoque – Foto: Santiago Vellini / Federica Gonzalez

Neil Harbisson & Moon Ribas

Neil Harbisson

Imaginá: Un personaje nace con acromatopsia, sólo puede ver en una escala de grises, observa su vida pasar como una película en blanco y negro. Para contrarrestar esto, decide que un médico clandestino le agregue un sentido, implanta una antena en su cabeza. Parece un pantallazo de X-Men, ¿no?. Y aunque no lo crean, es una historia real llamada Neil Harbisson. Tuvimos la oportunidad de conocer más acerca de él en TRImarchi 2016.

Neil es de Gran Bretaña y desde hace doce años es mundialmente la primer persona reconocida como ciborg por el gobierno. Un ciborg es un ser compuesto de dispositivos cibernéticas y elementos orgánicos, generalmente con la búsqueda de mejorar la capacidad orgánica mediante el uso tecnológico.

Él ha establecido un sistema sinestésico, una correspondencia entre color y sonido, cada vez que él ve un color, su antena produce una nota musical que detecta un abanico de tonos. Llega inclusive a percibir algunos infrarrojos y ultravioletas, ha desarrollado la capacidad para localizar colores que ni siquiera nosotros estamos acostumbrados a percibir.

En los inicios de su carrera, Neil tocaba el piano, pero ahora ya no hace más música de manera convencional. Ya que al ver colores escucha sonidos y al escuchar música detecta colores esto le ocasionaría mucho ruido.

En la actualidad, juega con sus afueras, diseña ropa e interiores de casas, pintando en estos las melodías que desea escuchar. A veces , elige los colores de la comida para que su alimento se escuche de determinada manera, menciona entre risas “literalmente como notas musicales”.

Lleva doce años siendo ciborg y en ese camino se ha encontrado con reacciones distintas de todo tipo: han confundido su antena con una luz de lectura, con un aparato de Google o un hands free, con un selfie stick, y últimamente los niños en lo confunden con un Pokemón.

Neil dice que sólo existen cinco personas en el mundo que tienen la posibilidad de enviarle imágenes a su mente, que sus amigos pueden pintar sus sueños y que hasta ahora, sólo ha sido hackeado físicamente una vez, “pero por suerte no fue un hecho desagradable” nos revela sonriendo.

Él propone usar el internet no como una inteligencia artificial sino como un sentido. Su antena no es externa, ésta se ha mezclado con su cráneo. Actualmente, está en la búsqueda de desarrollar algo nuevo, ya que considera que el tiempo es una percepción totalmente subjetiva, busca añadir en su cuerpo, el sentido del tiempo…

Foto: Santiago Vellini
Foto: Santiago Vellini

Moon Ribas:

En cuanto a Moon, es una bailarina y coreógrafa experimental nacida en España, estudió en Inglaterra y conoció a Neil allí. Literalmente, hicieron clic.

Tiene un implante sísmico online en el brazo que le permite detectar los movimientos de la Tierra. Ella puede llegar percibir un terremoto en tiempo real en cualquier lado del mundo o conectarse con satélites de la NASA. Este sensor también le facilita percibir el ritmo en común que confluye entre los habitantes de cada ciudad.

Está actualmente desarrollando su siguiente proyecto, un nuevo sentido que le permitirá recibir también las vibraciones de la luna.

Hay temporadas del año en las que Moon lleva a cabo un performance que consiste en bailar al compás de la Tierra. Cerró la velada a su manera, nos dio un concierto futurístico tocando percusión en sintonía con los movimientos terrenales.

Han creado la Cyborg Foundation para representar, fomentar y defender el arte, la ciencia y los derechos ciborg. Les interesa promover lo transespecie, el hecho de tener la opción de elegir y diseñar la especie que uno desea ser, siempre marcado con un propósito evolutivo.

Foto principal: Santiago Vellini