La organización del Sónar 2018 ha hecho oficial la cifra de asistentes: 126.000, procedentes de 119 países, volviendo a batir récord. Nada mal para cerrar un 25 aniversario. El cartel estaba plagado de viejos conocidos y de nuevo ha habido de todo y para todos los gustos. Los recintos de Fira Barcelona, tanto de Monjuïc en el Sónar de Día, como de Gran Vía (Hospitalet) en el Sónar de Noche, han vuelto a llenarse de propuestas de calidad. En concreto el festival a ofrecido 150 actuaciones repartidas en 10 escenarios.

Sónar+D, el congreso de creatividad y tecnología, ha acogido 5.900 profesionales de 3.000 entidades y empresas, procedentes de 61 países, y ha presentado 230 actividades y proyectos, con más de 500 ponentes y expositores.

En torno a Sónar+D siempre hay actividades gratuitas que visten la ciudad de innovación y vanguardia. Este año, una instalación audiovisual ha podido visitarse en el Ayuntamiento de Barcelona. Se trata de Chiasm, de Edwin Van Der Heide, un proyecto que ha sido posible gracias al apoyo de Mondriaan Fund (un fondo público que apoya a los artistas visuales holandeses, nacionalidad de Van Der Heide).

Foto: Matías Altbach

También gratuita es la exposición “NI FLYERS NI POSTERS. 25 años de imagen Sónar”, un interesante recorrido por las campañas que han marcado la imagen de este festival a lo largo del cuarto de siglo de su existencia.

Por otra parte, este año también había, en el marco del festival, actividades que implicaban un gasto extra. Véase el concierto inaugural a cargo de la OBC (Orquesta Sinfónica de Barcelona) + Brad Lubman, en L’Auditori. Y para cerrar, un maravilloso show de luces y música de la mano de Alva Noto & Ruichi Sakamoto.

Sónar de Día: Jueves

Como siempre, el Sónar de Día transforma el recinto de Fira Montjuïc en un paraíso musical con muchos ambientes. Capaz de albergar conciertos al aire libre, un auditorio, escenarios a cubierto y mucho más. La cifra de visitantes es impresionante: 64.000 almas en busca de nuevos sonidos han poblado los variados escenarios a lo largo de 3 días.

El cartel de esta jornada contenía nombres tan dispares como Oscar Mulero o Putochinomaricón, uno embajador del techno español, el otro, representante del colectivo millennial. Es lo bueno del Sónar, que puedes recorrer mil y un géneros distintos con tan sólo escudriñar el recinto.

Foto: Matías Altbach

Aquí lo que más nos llamó la atención:

Yuzo Koshiro x Motohiro Kawashima live. El escenario Sónar Dôme nos ofrecía la oportunidad de ver en directo a estos compositores de música para videojuegos, como Street of Rage. Ambos nos metieron por momentos en una sala de juegos recreativos, por supuesto con proyecciones de Streets of Rage y The Revenge of Shinobi.

Jenny Hval. A la noruega ya la habíamos visto en la ciudad condal. La artista, que además de cantante es compositora y escritora, pasó por el festival DNIT en CaixaForum el pasado año. Allí ya pudimos comprobar su vena metafísica y experimental. En Sónar actuaba en el auditorio, también llamado Sónar Complex, y venía acompañada de dos músicos que añadían sonido a la angelical voz de la artista. Una de ellos contribuyó a coreografiar la actuación, ayudándose de una concha hinchable. Todo muy singular. Visuales que o bien nos enseñaban tipografías en movimiento, o bien se fundían con palabras como “CHILL” o “OMG”. Sugerente propuesta la de Hval, abanderada del sello Sacred Bones Records. En él aparecieron sus últimos trabajos, su alabado LP Blood Bitch (2015), o el reciente LP, The Long Sleep. Jenny transmite calma e igual se pone a hablar de las prendas que ha escogido para la ocasión, como se pone a bromear sobre cualquier tema banal.

Foto: Matías Altbach

Yaeji. Otra fémina captó nuestra atención muy positivamente. La neoyorquina de origen coreano ofreció un live que nos mantuvo bailando durante algo más de una hora. Con camisa roja sin mangas, a juego con el cortinaje del escenario, la pequeña artista se camuflaba en el habitáculo concebido para DJs. Por supuesto interpretó la cover del tema “Guap” del DJ australiano Mall Grab, esa que el propio autor adoró en su momento. Ella es única, no sólo por la variedad de estilos que abarca, desde el house al trap. En Sónar se desenvolvió a las mil maravillas. Katy Lee, así se llama este portento, tiene un futuro prometedor. Con 24 años ya ha desfilado por Coachella y ahora por Sónar. Seguro que dará que hablar.

Yaeji – Foto: Alba Ruperez / Sónar

George Fitzgerald Live. Del jueves de día podríamos destacar muchas más cosas, pero nos quedamos con la oferta que ofreció el Sónar Village en el último tramo de la jornada. Un enorme George Fitzgerald nos regaló un live de esos que se recuerdan. Su segundo LP, All That Must Be (Domino) fue publicado el pasado mes de marzo y certificó que el londinense está en plena forma. Vino acompañado por músicos y una vocalista. En su último trabajo cuenta con colaboraciones como Bonobo o Tracey Thorn. Tras haber vivido durante años en Berlín, su música aglutina estilos que van desde el techno al dubstep, pasando por el house. Un cocktail que repasó al caer la tarde ante los asistentes del festival. Interpretó temas como el genial “Nobody But You” que capta la atención del espectador con su ritmo vertiginoso.

George Fitzgerald – Foto: Fernando Schlaepfer / Sónar

Laurent Plays Garnier. Con esta especial sesión cerró el francés el Sónar Village el jueves. Un auto homenaje para celebrar su extensa y exitosa trayectoria. Una ocasión ideal en el 25 aniversario de un festival en el que ha participado repetidas veces. Además este año tendría el honor de cerrar el fiestón de noche el sábado.

Laurent Plays Garnier – Foto: Laurent Garnier Fernando Schlaepfe / Sónar

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Foto principal: Matías Altbach.