Si todavía no lo hiciste, pasá a leer la parte I de nuestra cobertura.

Sónar de Día: Viernes

El viernes el festival tenía, entre los nombres grandes en su edición diurna, a Rosalía, Laurel Halo, y Ólafur Arnalds, ahí es nada. Sónar de Día llegaba a su ecuador. Esto es lo que merece la pena destacar para nosotros:

Dabrye & Kadence. El escenario Sónar Dôme siempre acierta con su programación. Cuando pega el sol en el Sónar Village da gusto entrar a refrescarse a la oscuridad del escenario que acoge a la Red Bull Music Academy. Sugerente fue el live de Dabrye, acompañado por el rapero Kadence. Visuales con colores vivos y sonidos hipnóticos marcaron el show.

Clip & Cora Novoa Live. Colaboradores habituales, ambos revolucionaron el Sónar Dôme con un sonido atronador, que es precisamente lo que la gente esperaba. El directo además fue en su mayor parte improvisado, razón de más para no perdérselo. Máquinas de ritmos, sintetizadores, bases y ruido, mucho ruido, para dejar huella.

SOPHIE. El show de SOPHIE fue de lo más bizarro que nos podía deparar el Sónar. Un espectáculo con luces y sombras en el que ella concentró todas las miradas. Fue absorbida por un gran plástico, lo dio todo con sus bailarinas e interpretó varios de sus temazos, como “Ponyboy” o “Your Life“, con la que cerró.

SOPHIE – Foto: Fernando Schlaepfer / Sónar

DESPACIO. Grandes colas y atascos se formaban para acceder al Sónar Hall donde actuaba Rosalía. El colosal Ólafur Arnalds congregaba también una cola kilométrica ante el Sónar Complex. Más o menos igual de interminable que la que se agolpaba casi en todo momento a las puertas de DESPACIO. La cita con los hermanos Dewaele y el distinguido Sr. Murphy era más que justificada. Si hace cuatro años la iniciativa fue un éxito total, en 2018 no iba a ser menos. Durante 6 horas ininterrumpidas cada día, jueves, viernes y sábado, 2manydjs y James Murphy convirtieron el habitáculo en una discoteca en la que cabía de todo. Armados prácticamente con una tienda de vinilos (así era el arsenal con el que contaba el trío) convirtieron DESPACIO en uno de los atractivos del Sónar de Día. Música disco, funky, y clásicos de hoy y de siempre sonaron a los platos. Como la primera vez, los magos de esta sesión permanecieron en penumbra pero a pie de pista, flanqueada con unos tótem de altavoces, y cómo no, con la invitada de siempre, su gran bola espejada girando sin descanso. Imprescindibles.

Alva Noto. Carsten Nicolai, aka, Alva Noto, regresaba a Sónar en una edición muy especial. Por eso además de su actuación con Ryuichi Sakamoto el domingo, también ofrecía un pase en solitario, el viernes en el Sónar Hall. Presentaba UNIEQAV, un nuevo espectáculo de luces y sonidos. Un placer para los sentidos que sedujo a todos los allí presentes.

Alva Noto – Foto: Alba Ruperez / Sónar

Sónar de Día: Sábado

El Sónar XS, refugio del trap y los artistas más populares del panorama actual, fue a primera hora del sábado escenario para la reivindicación. Una concentración silenciosa homenajeó al rapero Valtònic, quien se encuentra fugado tras haber sido condenado a prisión por las letras de sus canciones. Su nombre seguía figurando en el cartel y el público quiso mostrarle su apoyo.

Rels B. Sónar Village recibía al mallorquín Rels B. Este joven representante de la música urbana ha cosechado 8 discos de oro con su último trabajo, Flakk Daniel’s Lp, publicado el pasado abril en su propia discográfica (ILoveRibs!). En cuanto le vimos en acción entendimos por qué. Con gran profesionalidad, a pesar de su corta edad, Rels B ofreció su repertorio respaldado por varios artistas. Entre sus acompañantes se encuentra Buco, con quien forma Itchy & Buco Sounds. Interactuó con los asistentes, saludó cientos de veces y se paseó por el escenario dándolo todo. Con su tema “Flakk’s Plan” incluso se mezcló con el público.

Rels B – Foto: Alba Ruperez / Sónar

Cornelius. Sin duda uno de los directos que más nos gustó del festival. Una experiencia audiovisual maravillosa. Ya de entrada nos recibían unos visuales proyectados en un cortinaje que cubría el escenario. Caleidoscópicos movimientos dieron con el título de su último trabajo proyectado, Mellow Waves (Warner Music Japan, 2017), y de pronto, caída de telón y ¡zas! aparición de los músicos. Abrieron con un tema del último LP, “Sometime / Someplace“. Una canción melódica ideal para abrir boca. Cornelius tocan varios palos, pueden pasar del pop al rock en cuestión de segundos. Y así fue con “Drop” y “I Hate Hate“, de su LP Point (Trattoria Records, 2001). Las proyecciones que les acompañan son una obra de arte. Para ejemplo las que aparecieron con el tema “In a Dream“. Grandes.

Cornelius – Foto: Ariel Martini / Sónar

En el Sónar de Día aún cabían la trapera Nathy Peluso, el trance de Lorenzo Senni o los siempre acertados 2manydjs.

Nathy Peluso – Foto: Ariel Martini / Sónar

Sonar+D

Dentro del Sónar de Día, pudimos disfrutar de algunas instalaciones que formaban parte del Sónar+D. The Zero-Gravity Band consistía en una cúpula inmersiva con luz y sonido cuyo objetivo era hacer llegar al público la sensación de gravedad cero. Portable Multimèdia Solutions i Eurecat han hecho posible este proyecto, que se compone de la composición musical realizada por Marc Marzenit con un sistema de sonido 3D, y una creación lumínica diseñada por Playmodes a partir de los protocolos realizados por Albert Barqué-Duran.

Sonar 360º by Mediapro presentaba en otra gran cúpula con forma de iglú, una serie de composiciones audiovisuales que, al igual que The Zeo-Gravity Band, requería tumbarse para que la experiencia fuera más impactante. Proyecciones y música vanguardistas. Como vanguardista fue Sónar Calling GJ273b Control Room by Absolut, una estancia que combinaba imágenes de Tromsø, Noruega, con postes de luces, esos que se convirtieron en la imagen del festival de este año. Sonido envolvente para conmemorar el envío de música al espacio promovido por Sónar, el Instituto de Estudios Espaciales de Catalunya y METI International (Messaging Extraterrestrial Intelligence). 38 artistas enviaron piezas musicales al exoplaneta Luyten Star b. ¿Qué otro festival podría llegar al hiperespacio?

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Foto principal: Diplo, por Fernando Schlaepfer / Sónar.