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Metallica – Foto: Matías Casal

Durante su más reciente paso por Noruega, Metallica rindió un inesperado homenaje a una de las propuestas locales más famosas de la historia: A-ha, banda de synthpop que causó furor durante los ’80.

Luego de tocar “Halo on Fire”, James Hetfield y Lars Ulrich abandonaron el escenario del Telenor Arena dándole lugar a uno de los ya clásicos momentos instrumentales de Robert Trujillo y Kirk Hammett.

Fue ahí cuando el bajista tomó el micrófono para decir:

“Intenten adivinar qué es esto. Si lo saben, canten. Recuerden, esto es divertido, ¡es una fiesta!”.

Acto seguido, el guitarrista empezó a interpretar “Take On Me”, dándole el puntapié inicial de lo que, sin lugar a dudas, fue uno de los momentos de la noche, aún incluso con las carencias que presentó Trujillo en lo que al canto se refiere.